
Corro las cortinas para ver que hoy hace uno de esos días en los que no se sabe si moriremos de sol o caerá un aguacero sobre nuestras cabezas. Palpito a tres mil por hora. Llevo días así y sin encontrar una respuesta. Necesito cambiar de trabajo, de aires, de suelos, de vientos y de todos los elementos que se te puedan ocurrir. Otro día de autobús, e historias anónimas que se escuchan con un tremendo olor a pescado de fondo. Me pregunto qué harás. Cortarse al afeitar, supongo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario